¿Cuál es el afán del pregón que
tienen los funcionarios que hacen bien su trabajo, mi vale? ¿Pa qué pregonan lo que, en sí mismo, es su
función de hacer? ¿Están vendiendo arropillas?
¿necesitan que, como las palenqueras que venden “alegrías”, todas las personas
que están alrededor de la calle sepan que llevan la palangana llena?
Yo sinceramente no lo entiendo,
valemía. Veo a funcionarios como @hollmanmorris o el alcalde de la Tunja
Grande, contando por Twitter cada cosa que hacen. Y me parece no solamente
ridículo, sino visiblemente idiota. Me parece ridículo porque no le veo
sentido: es como si Falcao dijera por Twitter que él está haciendo goles, que
los ha hecho y que los va a hacer.
¿Te imaginas la cara de jopo que pondrían los
apoderados de él en el Atlético de Madrid si ven a Falcao diciendo eso? Falcao
tiene que hacer goles porque pa eso lo contrataron, malditos funcionarios
exhibicionistas.
¿Acaso ustedes ven a un aseador
de basura de la plaza de tu pueblo pregonar todo el tiempo que está barriendo
las porquerías que otros arrojan sin pensar en la ecología y creyendo que la
localidad es de ellos? Esos manes no dicen nada. Esos valecitas lo único que
hacen es sacar su escoba y barrer callados. Algunos oyendo champeta pa aguantar
el golpe de calor a 35 grados a la sombra y pa soportar también el filo del
estómago pegado al espinazo. Y cuando terminan, recogen sus chécheres y se van.
El trabajo bien hecho, generalmente es silencioso, como silenciosa es la labor
que hace la mayoría de colombianos que día tras día mueve el culo en este país
para producir y llevar la comida pa la casa.
Pero en el caso de estos
pelafustanes funcionarios, la vaina no es así. Si aprueban un presupuesto para
las minorías, enseguida van a y lo gritan a los cuatro vientos; si condenan el
despilfarro de unos recursos, salen enseguida a escupirlo por Twitter; si
llaman a la conciencia ecológica o compran unos malditos camiones basuriegos,
corren a escupirlo en Facebook. Estúpidos, miserables… no son más que unos
pedazos de fanfarrones exhibicionistas. Te hablo a ti, Petro y a ti Hollman
Morris que me tienen harto ¿Habrán tuiteado la hora en que cagan?
Pero si hay bichos peores que
los que tuitean lo que hacen, son los funcionarios que ya pasaron por la silla
del poder. Esas boñigas bípedas tipo Uribe o Peñalosa se dedican a despotricar
los gobiernos actuales, como si en sus mandatos anteriores se hubieran
destacado como Mariana Pajón en los Olímpicos.
Uribe grita que el gobierno de
Santos no es mejor que el de Humala ¿Y el tuyo qué, pendejo? ¿El tuyo acaso no fue el gobierno que más se
pasó por la faja los Derechos Humanos de toda la historia de Colombia? ¿por qué
no dejas de mostrar las fotos de los policías muertos y más bien nos dejas ver
las fotos de la declaración de renta de tus hijos? ¿Por qué evades todos los
temas comprometedores cuando te sientes acorralado y enseguida como una rata te
vas por la tangente? ¿por qué criticas el proceso de paz actual pero no nos
dices adónde está escondido tu alto comisionado de aquella época cuando eras tú
el que negociabas y él quien decidía dónde estaba la moral?
Y Peñalosa, ese es otro:
criticando a Petro cuando la ciudad capital de Colombia (la ciudad que celebra
el Día sin metro o el Día del taxi, que no el del No Carro) es el resultado
también de su muy mal manejo. Sepa, Enrique, que la obligación de un alcalde es
dejar la ciudad lista para que el que siga no tenga que detener su proceso de
evolución urbana y progresista. Si el mandatario actual no sirve es básicamente
porque no encontró una gestión clara de la anterior. Te hablo a ti, Enrique. Le
hablo también a usted, Uribe. Yo por miedo no lo tuteo.
Y eso en general, lo de
criticar sin verse la paja en el ojo propio, es el maldito mal que nos aqueja
desde que este cagadero se convirtió en patria. Recuerdo cuando en la otra vida,
vi que Bolívar no terminaba de organizar la independencia cuando ya la envidia
de otros ineptos ahogaba sus nobles planes. Santander y el resto de batracios
mediocres ya veían la manera de torpedear, hinchados de envidia, cualquier
iniciativa que llevara a Bolívar a destacarse del resto.
Y eso pasa en la actualidad,
con la diferencia de que Peñalosa y Uribe quizás sean más ruines que Santander
en su época y de que, claro, el único acercamiento de Petro con Bolívar, quizás
sea el del barrio capitalino que lleva su nombre, aquella vez en donde de
pronto habría inaugurado un colegio.
Dejen de pregonar lo que hacen,
funcionarios. Dejen de ser cínicos, funcionarios anteriores. Ustedes ya
tuvieron su oportunidad y todavía deben errores del pasado. No suba fotos de
policías muertos, paranoico tirano. Más bien suba la de Job entrando al Palacio
de Nariño y explíquenos bien cómo fue que lo dejó pasar por esa puerta, cuando
no ha parado de autoproclamarse el Rey de la Seguridad Democrática.
Y ustedes Tuiteros, también
paren con la criticadera de los otros. Porque si hay algo claro es que uno ya
sabe que son visiblemente estúpidos. Exhibirlo también es un pleonasmo.
Me prometí a mi mismo que no
iba a volver a escribir en este blog porque creía que ya todo lo había dicho.
Pero creo que hay que volver para dejar una que otra cosa en su puesto y
enseñarles a algunos a poner el dedo en la llaga, como Satán manda.